Motivo para operarse una uña encarnada
Motivo para operarse una uña encarnada es que es una de las patologías más frecuentes y dolorosas que nos encontramos en la práctica clínica. Consiste en que la uña se introduce en la piel (también se denomina uña incarnada) del dedo (rodetes periungueales) causando dolor, enrojecimiento, inflamación y en casos más graves infecciones.
Las causas que provocan su aparición pueden ser traumatismos, exceso de sudoración, uso de calzado de seguridad, el uso de medias compresivas, una mala higiene, el exceso de limpieza introduciendo objetos romos en los laterales ungueales (como puede ser la parte de atrás del corta uñas), el corte inadecuado de las uñas, biomecánicas o incluso la propia morfología del dedo o la uña.
Ocasionalmente, nos encontramos pacientes que acuden a consulta después de haber probado todo tipo de remedios caseros, como pueden ser: Levantar la uña e introducir un pequeño algodón, hilo dental o incluso un palito de naranjo… debajo de la misma, intentar cortar la uña sin llegar a conseguirlo en su totalidad, introducir el dedo en agua con sal. Intentando prolongar la visita podológica y complicando su afección a cada día que pasa.
En los casos más leves, podemos resolver el problema realizando una espiculotomia (retirar la porción de uña que se encuentra clavada) mediante una quiropodia habitual, pero si se trata de un proceso recurrente, agudo, molesto para el paciente, de mayor gravedad, o según las características propias del paciente, nos decantamos por solucionar el problema definitivamente. Esto lo logramos mediante una técnica quirúrgica denominada matricectomía, que se lleva a cabo bajo anestesia local y de forma ambulatoria sin que sea necesario que el paciente deje de trabajar.
En la mayoría de las ocasiones, los profesionales de la podología elegimos esta técnica debido a sus múltiples ventajas, ya que los riesgos derivados de su práctica son bajos, el índice de recidivas escaso y el resultado estético es muy bueno.
Además, tras la cirugía, el paciente sale de la consulta a pie, sin necesitar el uso de muletas ni calzado postquirúrgico, siendo el postoperatorio rápido y prácticamente sin molestias para el paciente.
Nuestra clínica podológica en Navarra tiene una gran experiencia en la resolución y tratamiento de esta patología.


